TESTIMONIO RADICAL DE LA PRESENCIA

El tacto ignora la distancia. Es quizá, de todos los sentidos, el único que nos ofrece el testimonio radical de la presencia. El tacto es duración y trayecto: es la invención del otro a través de la duración de los roces.
Los ojos nos ofrecen no sólo un mapa de presencias, sino la respuesta a una incitación desmesurada a mirar lo radicalmente invisible.



EL TACTO 
Tomy con dos amigas en el Museo Provincial de Bellas Artes, una experiencia táctil con esculturas.